TECNICA DE EVALUACION COGNITIVA

Desde esta perspectiva, se utilizarán las teorías del desarrollo y aprendizaje social  de Bandura,  así como el Modelo de psicoterapia cognitiva de Aaron Beck, en el cual se contemplan las distorsiones cognitivas, los modelos de desarrollo propuestos por Brooks y Hawking, para identificar  las creencias o componentes cognitivos de los factores familiares pre disponentes del CSPA en un adulto en edad temprana que se encuentra en proceso de rehabilitación, teniendo en cuenta que las cogniciones  también se modelan.

De esta manera, articulando la teoría del aprendizaje social y el desarrollo de la personalidad, se toma a Bandura y Walters (1974)  ya que es útil tomar las ideas parentales que aprendió el sujeto de estudio durante sus primeros años, teniendo en cuenta que: “la observación informal evidencia en todas las culturas se utilizan modelos para promover la adquisición de pautas de comportamiento sancionadas por la sociedad” (p. 44). Así que, en esta teoría,  el enfoque socio-comportamental, el papel de la imitación, las pautas de refuerzo y conducta social, el desarrollo del autocontrol y la modificación de la conducta, serán la materia prima en la búsqueda de los componentes cognitivos del sujeto de estudio.

En primer lugar, a partir de la teoría de los modelos sociales de Bandura, articulando la teoría del aprendizaje social y el desarrollo de la personalidad, tomar las ideas parentales que aprendió el sujeto de estudio durante sus primeros años, teniendo en cuenta que: “la observación informal evidencia en todas las culturas se utilizan modelos para promover la adquisición de pautas de comportamiento sancionadas por la sociedad” (p. 44). Como consecuencia de los procedimientos de instrucción que hemos resumido
De esta manera, inicialmente el sujeto aprende varias formas de responder a los estímulos sociales, adaptándose así,  al medio, y formando, según lo dicho por Bandura, una jerarquía de hábitos que hace que responda de igual manera ante diversos contextos sociales.
Bandura (1974)
El niño aprende varias formas de responder a los estímulos sociales, estas pautas de respuesta varían en intensidad formando una jerarquía de hábitos, un determinado habito de respuesta puede dominar muchas jerarquías y por consiguiente producirse muchas situaciones sociales. (p.22)
Por lo tanto, en el aprendizaje imitativo que el niño realiza, toma actitudes de los adultos como propias, siendo necesaria una observación de todos los acontecimientos positivos, neutros y negativos; por ejemplo en la adquisición del rol, el niño en la representación imitativa, emite varias clases de respuestas que surgen de la interrelación de lo que observan del mundo (interpretación de los adultos), y lo que ellos interpretan, generando así, pensamientos más adaptativos y flexibles en el individuo.




     Según Burns (1990):
El primer principio de la terapia cognitiva es que son las cogniciones o pensamientos los que crean todos los estados de ánimo. La palabra cognición se refiere al modo en que usted ve las cosas: sus percepciones, actitudes mentales y creencias. Comprende también la manera en que interpreta las cosas: lo que usted se dice a sí mismo sobre algo o alguien. Usted se siente así en este momento debido a los pensamientos que tiene en este momento (p. 26)

Es así, que el aprendizaje imitativo “no se limita a la adopción de roles vocacionales y ocupaciones propias del sexo, sino en la observación de todos los aspectos de la vida adulta” (Bandura; Walters, 1974, p. 45). Entre estos se encuentra todo lo que realiza el adulto, cómo come, cómo habla, cómo se enfrenta ante diferentes situaciones, solucionando sus problemas. En conclusión, el niño aprende más por imitación que de lo que le dicen que haga o no haga.

Aunado a esto, se presentan unos modelos simbólicos, que demuestran la utilización de instrucciones orales o escritas (Bandura; Walters, 1974). Las reglas son un componente fundamental en este aspecto, puesto que las distorsiones cognitivas son fundadas en el individuo o son eliminadas de sus estructuras mentales debido a las prohibiciones o castigos,   comunicadas por el medio en el que se desarrolla.

Entre las distorsiones cognitivas que se tendrán en cuenta en el trabajo investigativo, están las propuestas por Beck:
·          Pensamiento todo o nada: Se refiere a la tendencia de evaluar slas cualidades personales recurriendo a categorías extremas viendo todo en categorías blanco o negro, si sus resultados no llegan a ser perfectos se considera un fracaso. Las formas de pensamiento todo o nada constituyen la base del perfeccionismo, si se comete un error o imperfección, el sujeto se considerara un completo perdedor, y se sentirá un inútil sin valor, el nombre técnico de este tipo de error de percepción es “pensamiento dicótomo”.
·          Generalización excesiva: Considera un solo hecho negativo como si fuese un completo modelo de derrota. Cuando el sujeto generaliza en exceso, realiza el equivalente mental de “abracadabra”, llegando arbitrariamente a la conclusión de que algo que le ha ocurrido una vez, volverá a suceder una y otra vez, multiplicándose, provocando sentimientos de abatimiento. El dolor del rechazo es consecuencia casi totalmente de una generalización excesiva.

·          Filtro mental: Escoge un solo detalle negativo y solo se fija en él, de modo que toda la visión de la realidad se oscurece. Cuando el sujeto está deprimido, se pone un par de gafas con cristales especiales que no dejan pasar nadad que sea positivo, dándose un “proceso de filtrado”; el nombre técnico de este proceso es “abstracción selectiva”. Produce un mal hábito que puede provocar mucha angustia innecesaria.
·          Descalificación de lo positivo: Rechaza las experiencias positivas p neutras insistiendo en que “no cuentan”, transformándolas en negativas así, cada vez que el sujeto tiene una experiencia negativa, se detiene en ella y llega a esta conclusión: “eso prueba lo que he sabido siempre”, en cambio cuando se tiene una experiencia positiva, se dice “ha sido una casualidad, no tiene importancia”. Lo que produce esta distorsión es  que se presente un intensa tristeza y la incapacidad para apreciar las cosas buenas que le suceden.
·          Conclusiones apresuradas: Hace una interpretación basada en la lectura del pensamiento o el error del adivino. Dos ejemplos de esta distorsión son “la lectura del pensamiento”, las conclusiones que se sacan a partir de esta producen una conducta contraproducente que puede actuar como una profecía que se cumple a si misma e iniciar una interacción negativa en una relación cuando el en el fondo no pasaba nada. “El error del adivino”, bajo esta, el sujeto imagina que va a suceder algo malo, y toma esta predicción como un hecho aun cuando no sea realista, puede producir ataque de ansiedad, desesperanza, entre otras causas.
·          Magnificación (catástrofe) o minimización: Exagera la importancia de las cosas o las reduce hasta que parecen diminutas, también es llamada Truco binocular. Esta sucede cuando el sujeto se fija en sus propios errores, temores o imperfecciones y exagera su importancia y cuando piensa en las cualidades, hace todo lo opuesto, mirando por el extremo posterior de los binoculares, haciendo que todo se vea pequeño y sin importancia.
·          Razonamiento emocional: Supone que las emociones reflejan necesariamente lo que son las cosas en la realidad. En este los sentimientos reflejan los pensamientos y creencias; el razonamiento emocional interviene en casi todas las depresiones, dado de que las cosas le parecen negativas al sujeto, supone que realmente lo son.
·          Enunciación “debería”: Trata de motivarse con “deberías y no deberías”. Cuando el sujeto dirige este tipo de enunciación hacia los demás, por lo general puede que acabe sintiéndose frustrado por que cuando la realidad de su conducta no logra cumplir sus propias normas, sus “debería” y “no debería” le producirán auto aversión, vergüenza y culpa.
·          Etiquetación y etiquetación errónea: Forma extrema de generalización excesiva, en lugar de describir un error, se pone una etiqueta negativa. La filosofía en la que se basa es: “la medida de un hombre, la dan los errores que comete”, en esta se usa la afirmación “yo soy…”. “ella es…”. Cuando el sujeto etiqueta a otras personas, invariablemente, acabará generando hostilidad.
·          Personalización: Se ve a sí mismo como causa de un hecho negativo. Esta distorsión es la madre de la culpa, el sujeto asume la responsabilidad  ante un hecho negativo cuando no hay fundamento para que lo haga, el sujeto se confunde entre “tener influencia” y “tener el control” sobre otras personas o situaciones.

                                                                                  (Beck, citado por Burns, 1990, p. 46-54)






Del mismo modo,  los pensamientos de cómo los individuos interpretan los hechos con una serie de ideas, se construyen constantemente en la mente, y el sujeto en su libre personalidad, se sitúa como un igual que sus mayores pero se siente distinto, debido a la nueva vida que se agita dentro de él, en la cual “sus sentimientos son creados por sus pensamientos y no por los hechos reales, todas las experiencias deben ser procesadas por su cerebro y recibir un significado consciente antes de que experimente cualquier respuesta emocional” (Burns, 1990, p. 44).

Por otro lado, en cuanto al aprendizaje social que implica la construcción de la personalidad, también se presentan modelos plásticos. Estos comprenden todo lo audiovisual que es transmitido por diversos medios como la televisión, el internet, el cine, y que ejercen una gran influencia en las pautas de conducta social, debido a la gran cantidad de tiempo que pasa el sujeto expuesto a los mismos. En los factores familiares predisponentes,  los componentes cognitivos del individuo que está bajo el CSPA puede estar influenciado por los modelos plásticos.

Dentro de este marco ha de considerarse la imitación como un componente fundamental, en el cual debe de existir una motivación, que es transmitida y reforzada positivamente; el sujeto da varias respuestas de ensayo y error y posteriormente interioriza la respuesta asertiva según la situación, adaptándose de esta manera. Según Bandura (1962) “la adquisición de respuestas imitativas resulta primordialmente de la contigüidad de fenómenos sensoriales” (p.52)

Es elemental comprender cómo es motivado el sujeto que adquiere conductas disfuncionales (como el CSPA) por el refuerzo vicario diferencial, teniendo en cuenta los incentivos positivos que hacen que, después de leer la situación valla adquiriendo determinadas respuestas. “Los factores motivacionales y la anticipación del refuerzo positivo o negativo aumentan o reducen la probabilidad de las respuestas de observación, que son aspecto esencial del aprendizaje por imitación” (Bandura y Walters, 1974, p.53).

Otro factor influyente en la conducta del sujeto de estudio, es  la frustración que puede provocar reacciones como la agresión, la dependencia a las drogas, el retraimiento, la somatización, la regresión, la apatía, entre otras; estas son el producto de historias de refuerzo en las que las reacciones agresivas se han castigado o no se han recompensado.

Bandura y Walters (1974):
La agresión es la reacción natural a la frustración, no necesita aprenderse  y  las diferencias individuales de las respuestas a la frustración son producto de historias de refuerzo en las que las reacciones agresivas se han castigado o no se han recompensado, mientras que se han fortalecido progresivamente…siempre que se  da la distorsión de un modelo, los niños aprende a distorsionar por sí mismos (p. 60)
Por lo tanto, con el fin de identificar aquellos aspectos que de una u otra forma fueron factores predisponentes al momento de iniciar un consumo de sustancias psicoactivas por parte del adulto joven, es necesario mencionar las teorías que fueron propuestas por algunos exponentes desde la Técnica Cognitiva, en las cuales se evidencia la influencia de la familia como un factor predisponente a la hora de iniciarse dicho consumo.




Teniendo en cuenta lo expuesto en el Modelo de Desarrollo Social, el cual fue desarrollado por Hawkins en el año de 1985, se destacan los comportamientos antisociales y prosociales, teniendo en cuenta aquellos aspectos que son importantes y que de cierto modo influyen en el mantenimiento, reducción o eliminación de estos comportamiento; desde este punto de vista, se entiende que desde este modelo se  pretende identificar todos los factores que fueron o que son predisponentes para determinado comportamiento y que además estos pueden relacionarse directamente con el ambiente en el que se desenvuelve la persona y que aparte de esto también existe un componente biológico que puede ser determinante. (Hawkins, 1985).

Dado que, en lo expuesto por Torres y Varela (s.f), citando a Sullivan y Hirschfield (2011):
Se encuentran factores de origen biológico, o factores constitucionales, los cuales corresponden a características individuales que influyen en la forma cómo las personas conciben el mundo, entre las que destacan el temperamento, las competencias sociales, el reconocimiento emocional y las habilidades cognitivas, entre otras (p. 3).

     De ahí que los comportamientos de las personas de una u otra forma se encuentran determinados por una serie de aspectos o de influencias las cuales, pueden ser internas o externas, y que además estas tienen unas características fundamentales que hacen, que las personas adopten ciertos comportamiento (Catalano y Hawkins, 1996); cabe destacar que dentro del ambiente de una persona consumidora la influenza que se ejerce suele ser de tipo externo ya que en la mayoría de los casos este tipo de comportamientos suele verse influido por aspectos de tipo ambiental, social o familiar, claro está que no se desconocen los casos en los cuales se presentan personas consumidoras, el cual en gran parte se originó tras una serie de antecedentes familiares (maternos).
    
     Por otra parte, y teniendo en cuenta el postulado de: Hawkins y Weis (1995), en donde se habla de la importancia que genera la familia y la participación que una persona pueda tener en su ambiente familias, ya que es desde ese momento en el cual se inicia el fortalecimiento de vínculos y de lazos que de una u otra hacen que la persona adopte comportamientos adecuados evitando así la presencia de conductas antisociales o delictivas.

De acuerdo con lo anterior, es importante destacar que la concepción que la persona tiene acerca del mundo y de su contexto social es de vital importancia, ya que es desde allí que se da un reconocimiento del espacio físico y del entorno en general, esto desde el punto de vista adaptativo; así como existen factores biológicos, también se evidencia la presencia de influencias externas, y es en este punto donde se destaca la presencia de los pares y del entorno familiar, que se encuentra alrededor del sujeto, puesto que se habla de normas y de reglas que de no ser cumplidas o impuestas de la mejor forma, pueden llevar a la persona a desencadenar    
comportamientos antisociales, como lo puede ser el abuso en el consumo de sustancias psicoactivas.

     La forma en la que el individuo se relaciona con su entorno, en gran medida se debe a la crianza que se haya impuesto por sus padres, puesto que la formación en valores y la imposición de normas y reglas, son las encargadas de  moldear el comportamiento de la persona, teniendo en cuenta que a partir de estas, se fortalecen los vínculos sociales y se inician relaciones sociales adecuadas y que generen oportunidades de cambio al tener una interacción con el entorno que sea beneficiosa y proactiva  (Hawkins, 1996).



Desde allí, el modelo de desarrollo social propone la existencia de un proceso denominado percepción, el cual se relaciona directamente como; “proceso psicológico mediante el cual el individuo interpreta las sensaciones y estímulos del ambiente, sobre la base de su historia personal, sus experiencias, su conocimiento, y otros elementos de carácter más inconsciente”. (Torres y Varela, 2013, p. 4).  Después de presentarse este proceso se da paso a un proceso de socialización, pero para que esto se presente de manera adecuada y  teniendo en cuenta la forma en la que lo propone el modelo, es necesario que existan las siguientes características:

Según Catalano y Hawkins, 1996; Fleming et al., (2008).

1.        La existencia de oportunidades de participación en actividades o interacción con otros y que éstas sean percibidas.
2.        Un alto grado o nivel de involucramiento.
3.        Presencia de habilidades, cognitivas, técnicas o emocionales.
4.        Un reforzamiento o reconocimiento externo por su desempeño.

Estas características, se relacionan directamente con lo que se estaba exponiendo con anterioridad  ya que de una u otra forma todo esto interviene en un individuo y más cuando de interacción y de  formación de vínculos se trata. Ya que el desarrollo de la persona es un conjunto que está integrado por unas dimensiones, que se moldean a través de situaciones u experiencias las cuales son determinadas por los comportamientos de las personas. El papel que juega cada una de las   
     esferas del individuo, forma parte fundamental para su desarrollo y para la formación de sus estilos de vida.

     La importancia de la características anteriormente mencionadas, se pueden interpretar de la siguiente manera:  la existencia de las oportunidades de participación son de gran importancia, puesto que permiten la vinculación del individuo con su entorno social, aparte de esto permite la formación de una autoestima la cual lo hace sentir aceptado por un grupo social determinado.

     De igual forma cuando las personas realizan actividades en conjunto, en las cuales se evidencie una participación activa, pues las relaciones interpersonales serán más favorables y orientadas hacia la satisfacción personal y grupal, dependiendo del tipo de actividades que  se realicen y los fines que estas persigan. La interacción es una fuente vital para la adquisición de conocimientos, de estilos de vida saludables, de enriquecimiento en habilidades sociales, una estructuración cognitiva y demás, las cuales forman parte del desarrollo vital o adecuado y esperado. Independientemente de las acciones que se lleven a cabo, cuando la persona recibe un estímulo como forma de recompensa, se aumentan la ejecución de esas actividades puesto que significa obtener algún grado de satisfacción por parte de su entorno social, lo cual es gratificante y da muestra de aceptación y reconocimiento.

Según lo expuesto por Hawkins y Weis; y teniendo en cuenta la participación del individuo dentro del contexto social, si se presentan refuerzos para aquellas conductas o comportamientos que son considerados como antisociales, se espera que efectivamente esta persona continué con estos a fin de recibir la misma serie de refuerzos que se presentan inicialmente, de igual forma se propone la existencia de un vínculo familiar desde la edad temprana, dentro del cual a la persona se le pueden establecer normas y parámetros para desempeñarse dentro de una comunidad, si este vínculo no se presenta o por alguna circunstancia llega a debilitarse, es factible que la persona quebrante sus esquemas y se vincule a comunidades que lo induzcan a la realización de este tipo de comportamientos.

Con lo mencionado anteriormente se pretende identificar, cómo el  consumo de sustancias psicoactivas el cual puede catalogarse como un comportamiento antisocial, presenta una   
influencia determinada por el ambiente en el cual se encuentra el sujeto del que se hace mención en la propuesta investigativa, partiendo de aquellas influencias presentadas desde el punto de vista familiar.

Por otra parte y partiendo del direccionamiento que se le dará a dicha propuesta investigativa, es necesario tener un conocimiento base, el cual permite identificar aspectos que hayan sido de vital importancia a la hora de iniciarse y de mantenerse una conducta de consumo por parte del  sujeto, teniendo como base la formación y la consolidación de los vínculos familiares.

Si bien,  “las familias crean ciertas pautas con las que se relacionan unos a otros con el fin de lograr las metas que se han propuesto, ya sea a nivel grupal o en lo que se respecta a cada miembro de la familia” (Gracia y Musiti, 2000. Citado por Iturrieta, p.4).  De acuerdo a esto, se infiere que la familia es parte fundamental en la vida de una persona, ya que es desde este lugar donde se da paso a una serie de pautas, reglas que de una u otra forma ayudan al sujeto en su desenvolvimiento posterior en otros ambientes, de ahí que la falta de esta estructuración puede llegar a generar comportamientos que no son socialmente aceptados y que pueden ocasionar una serie de dificultades en la vida de la persona en cuento a su desarrollo social.

Teniendo en cuenta lo expuesto por Martínez (2001), citado por: Laespada, Iraurgi y Arostegi (2004):
La vinculación entre el consumo de drogas y un ambiente familiar deteriorado es tan evidente que es difícilmente evitable considerar la familia como uno de los principales factores, ya sea de riesgo o de protección, en la implicación de cualquiera de sus miembros en conductas de drogodependencia. (p. 24)

      Según (Baumrind, 1978),  si se realizan actividades en las que las normas se han impuestas por medio del castigo, o la fuerza, estas no van a presentar la misma efectividad en la persona y  se pueden presentar desviaciones en cuanto a conductas antisociales que desde el núcleo familiar se estén evitando.


Por otra parte y desde la teoría del aprendizaje social propuesta por Simons (1988), se busca identificar todos aquellos aspectos que de una u otra forma influyeron a la hora de iniciarse una conducta de consumo, teniendo en cuenta cada una de las relaciones y de los ambientes en los que se desenvuelve la persona y posterior a esto, identificar cuáles fueron los factores que influyeron en el mantenimiento del consumo. “El consumo habitual de drogas vendrá determinado por el consumo en la familia, en los amigos, por el malestar emocional del propio sujeto y su déficit en habilidades de afrontamiento adaptativas” (Laespada, Iraurgi y Arostegi 2004, p. 34)






No hay comentarios:

Publicar un comentario